El embarazo es un proceso que conlleva cambios hormonales, fisiológicos y de hábitos que pueden tener consecuencias en la salud oral de las mujeres, haciéndoles más vulnerables a padecer caries o enfermedad periodontal.
Durante el embarazo se segregan una serie de hormonas que modifican la encía. Estos cambios hormonales provocan un aumento en el grosor de los tejidos que rodean al diente y que la encía se enrojezca, inflame y sangre con mayor frecuencia.
Es lo que se conoce como gingivitis gestacional y se calcula que afecta a dos de cada tres mujeres embarazadas. Sin embargo, hay que dejar claro que el embarazo por sí mismo no causa la gingivitis. Para generar el cuadro inflamatorio que da lugar a la enfermedad periodontal se requiere una cantidad mínima de biofilm bacteriano, si no existe, no habrá gingivitis.
La incidencia de esta patología es de tan sólo el 0,03% en aquellas mujeres libres de placa al inicio del embarazo y que mantienen buenos hábitos de higiene bucal durante el mismo. Pero si antes la mujer padecía gingivitis, esta se agravará en gran medida durante el embarazo.
De lo que no cabe duda es de que una inadecuada salud oral y una mala higiene de la madre puede relacionarse con problemas en el feto, tales como parto prematuro o bajo peso al nacer. Tanto es así que hasta un 18% de los partos prematuros puede justificarse por la presencia de una enfermedad periodontal.
Recomendaciones durante el embarazo
- Mantener una correcta higiene bucodental. Una adecuada rutina de higiene bucal, mediante un correcto cepillado y el uso del hilo dental o cepillos interproximales es fundamental para prevenir la aparición de enfermedades dentales y periodontales.
- Visitar periódicamente al dentista. Es esencial para prevenir y tratar cualquier enfermedad bucodental de forma sencilla y eficaz.
- Seguir una dieta equilibrada. Aumentar el consumo de vitamina A, B y C, calcio, zinc y hierro.